Nadie llega a Vashrath. Todos despiertan.
Vashrath — los Reinos Olvidados — es el mundo al otro lado del portal, el lugar adonde fue arrojado todo lo que el mundo de arriba quiso olvidar. Aquí no se viaja. Aquí abres los ojos, con la cabeza retumbando, sin memoria y con una sola certeza: una nueva vida comienza ahora.
El primer suelo que pisa todo recién llegado es el campamento avanzado frente a las puertas de Cripta, la ciudad más grande y poblada del continente. El comandante del campamento, Sirius, suele ser la primera voz que escuchas. Después, el escriba Cassius te registra en el Documento de Ingreso — el pergamino que convierte a un exiliado sin nombre en alguien a quien los valles llegarán a conocer. Sin nombre y sin registro, ningún extraño cruza las murallas de Cripta.
Crear tu héroe
Crear tu cuenta es ese registro hecho realidad. Deberás:
- Elegir el nombre que llevará tu héroe — el que resonará por los reinos.
- Elegir una de las diez razas de Vashrath.
En Vashrath no hay clases. Nada de tu futuro queda sellado en la creación: en lo que te conviertes lo deciden cómo entrenas, qué equipas y dónde te atreves a pelear. Para entender a fondo razas, atributos y equipo, lee Tu héroe.
La Condesa, tu guía
En cuanto despiertas dentro de Cripta, la Condesa te toma bajo su ala. Ella te guía por todo lo que un recién llegado necesita para sobrevivir:
- Tu barra de salud — la necesitas para pelear y para resistir a tus enemigos. Si se vacía, caes y te llevan al hospital.
- Tu energía — se gasta en expediciones y trabajo. Cuando se agota, descansas antes de volver a actuar.
- Tu experiencia — se llena derrotando enemigos y completando tareas. Una barra llena significa un nuevo nivel, y nueva fuerza.
- Tus riquezas — oro para entrenamiento y compras, renombre por tu fama en batalla, y prestigio ganado con grandes hazañas.
Si alguna vez saltas o descartas sus lecciones, puedes reiniciar los tutoriales en cualquier momento desde tu configuración.
Tu primera hora
Un buen comienzo en Vashrath se ve así:
- Ármate. Tu arma y tu escudo iniciales están en tu inventario. Arrástralos sobre tu personaje, o haz doble clic en ellos, para equiparlos.
- Entrena. Visita la sala de Entrenamiento y gasta tu primer oro subiendo atributos. Cada punto hace crecer tus números de combate.
- Conoce a los mercaderes. Tres mercaderes comercian en la ciudad — armas, armaduras y bienes generales. Vale la pena visitar a los tres.
- Cruza las murallas. Tu primera expedición te espera fuera de la ciudad. Elige una expedición, empieza por la dificultad más suave, escoge un enemigo y al ataque. La victoria trae experiencia, oro y tu primer botín.
- Responde al Rey. La sala de misiones guarda tareas encomendadas por el Rey y otras figuras del reino. Completarlas paga bien y te adentra en la historia de Cripta.
Tus primeras recompensas
Cada victoria alimenta a tu héroe. La experiencia sube tu nivel, el oro paga entrenamiento y equipo, y los monstruos caídos dejan botín tras de sí — a veces equipo mejor que el que llevas. Cuando estés herido, bebe una poción de salud o visita el hospital; cuando estés agotado, descansa o restaura tu energía. Y si alguna vez caes en batalla, no desesperes: despiertas en el hospital con tus pertenencias intactas. En Vashrath la derrota cuesta tiempo y orgullo, nunca tus posesiones.
Adónde ir después
- Tu héroe — razas, atributos, entrenamiento y equipo.
- Fundamentos del combate — cómo se deciden las batallas.
- Guía de expediciones — la caza más allá de las murallas.
- Preguntas frecuentes del nuevo jugador — respuestas rápidas a las dudas comunes.
El reino olvidó a todos los que llegaron antes que tú. Haz que recuerde tu nombre.
