Pocas personas conocen Cripta tan bien como la Condesa. Si hay una historia gestándose en los valles, lo más probable es que ella ya la haya oído antes que los propios implicados. Charlatana por naturaleza y curiosa por vocación, pasa los días recorriendo las calles, conversando con mercaderes, soldados, aventureros y cualquiera dispuesto a intercambiar unas palabras.
Fue precisamente ese don el que le valió un lugar entre los guías de los recién llegados. Nadie explica las costumbres de Vashrath con tanta paciencia, y nadie conoce tantos atajos, rumores y secretos como ella.
La voz amiga
La Condesa es la voz amiga que recibe a los despertados después del registro. Donde Sirius impone orden y Cassius impone forma, ella aporta contexto: costumbres, caminos, lo que se murmura en las esquinas. Algunos dicen que sabe más de las vidas de los habitantes de Cripta que ellos mismos — y considerando cuánto le gusta hablar, bien puede ser cierto.
Lazos conocidos
- Cripta — la ciudad que conoce como nadie
- Sirius y Cassius — el comandante y el escriba del campamento, cuya severa bienvenida ella suaviza
- Los recién llegados — a quienes sirve de guía
Misterios
Corre el rumor de que la Condesa salió de Kharvoss siendo niña — «pero la gente dice muchas cosas», como les gusta añadir a los propios valles. Nada está confirmado: su supuesto lazo con la ciudad militarizada del bosque, con la familia Kova o con Jovel sigue siendo habladuría, y su verdadero origen queda abierto a propósito.
Lo cual es, quizá, la mejor ironía de Cripta: la mujer que conoce la historia de todos es aquella cuya historia no conoce nadie.
